miércoles, agosto 17, 2005

Pequeñas alegrías

Una y cuarto de la mañana y se largó nomás la gran nevada.
Miro los copos jugarle a mi ventana y mientras miro, en realidad me mareo porque no sé bien a cuál mirar, como galletitas de avena recién hechas.
Todos duermen en el barrio. Tengo dos libros nuevos sobre la Patagonia.
Es casi como la felicidad.

6 comentarios:

  1. casi me haces pensar que estoy ahi, participando de ese momento (digo casi porque si cierro mi ventana me pierdo el fresquito que todavía entra desde el exterior)

    besos y disfruta esa nevada.

    ResponderBorrar
  2. Si!!!
    Aquí arriba comenzó un poquito antes.
    Ya acumuló un tanto ASÍ.

    Abríguese bien si va a salir temprano.

    ResponderBorrar
  3. Cada copo es único en su diseño, y la mayor parte de ellos se nos van. Y la felicidad, sí, es que no nos importe.
    Cool.

    ResponderBorrar
  4. Quiero irrrrrrrrr

    ya me voy a ir...


    besos

    ResponderBorrar
  5. Anónimo5:47 p. m.

    que paz,que paz..envidio un poco eso.
    Dos libros, los copos..el sur de los sures.
    disfrutalo. no se si sabes cuanto.parece que sí.
    :) saludos!!!!!

    ResponderBorrar
  6. No me envidien porque vinieron días de viento y ya no hay más nieve...snif,snif....
    Por otra parte, la calma no es tal.
    Besos a todos los que me leen y a los que no me leen, también.

    ResponderBorrar