miércoles, diciembre 22, 2004

Cumpleaños


sorpresa

Cuando llegué al trabajo ví los globos perlados, blancos y rosas.
Eran tres enormes racimos dispuestos a distancias equidistantes sobre el cerco de rejas de una de las casas de la loma que está enfrente de mi ventana.
Nunca había visto anunciar de ese modo un cumpleaños de quince, así que me pasé gran parte de la mañana levantando la vista y perdiendo la mirada entre los globos que apenas se balanceaban.Recordé los globos llenos de helio, que para alguna festividad que ya no recuerdo, soltábamos al cielo junto a la catedral de La Plata y otros globos muy pequeños, también de la infancia lejos de aquí, que tenían ojos y una lengua que salía cuando uno los apretaba.
A eso de las doce se empezó a levantar viento del sudoeste. Los globos saltaban y se chocaban. Los manojos comenzaron a acercarse. En un momento dado, uno de los racimos voló, cruzó la calle y quedó enganchado en la antena de un auto estacionado.Enseguida apareció una mujer que desenredó los hilos, acomodó un poco los globos, pero en lugar de devolverlos a su lugar los introdujo dentro de su pequeño auto, al que subió junto con sus dos hijas.
El vehículo hizo marcha atrás, salió del estacionamiento y enfiló la trompa hacia donde yo trabajo. Salí a la calle y miré fijamente el número de la patente mientras lo repetía mentalmente para no olvidarlo. Aunque no me importaba si no lo recordaba más de cinco minutos; la única intención fue hacer sentir mal a la mujer, que pasó al lado mío con su automóvil repleto de globos e hijas con caras de sardinas, sonriendo incómoda.
De todas maneras no hubiera hecho falta mi mirada.
No hay nada más ridículo que quien acarrea globos de una fiesta a la que no fue invitado.


5 comentarios:

thirthe dijo...

...como me has borrado mi comentario...pongo tus palabras de un comentario anterior:
"solo ante un otro nos reconocemos"
no tiene nada que ver con los globos perlados ni con la madre usurpadora de cumpleaños ajenos, pero vale.

Besos desde el frío. (brrr)

Alicia A Traves del Espejo dijo...

Como tuve que acomodar un poco el post porque se descompaginó todo, copié los comentarios para volverlos a incluir y recien ahora tengo tiempo, Thirthe, aquí van:

Thirthe said:

Es precioso el globito del enlace, un tanto solo en un rincón pero rosa y perlado como dices. La pena es que a la mujer no le reventase uno de los que metió dentro del coche, y delante de sus narices. El ridículo habría sido completo.
Por cierto Alicia, a dónde han ido a parar los ruibarbos de la foto?? besos. Thirthe


Muralla said:

Siempre me han encantado los globos y me ilusiona verlos volar camino del cielo, lejos, lejos, con rumbo desconocido...Imperdonable lo de la señora y un m,al ejemplo para sus hijas, no hay duda...Besos. Muralla.

C.said:

No me gusta el color rosa. Me hace pensar en una juventud oprimida.

Y discúlpenme, no volverá a ocurrir. Besos, besos.Ah, y con respecto al duclce de ruibarbo, Thirthe, un poco desapareció y otro poco aguarda en la nevera/heladera.

thirthe dijo...

Antes dejé aquí un comentario, cabeza abajo.

Lo repito bien alto para que se oiga.

FELIZ NAVIDAD!!!!!

Huevo dijo...

Alicia:

Seguramente nos andemos cruzando por ahí sin reconocernos, pero sabiendo de nuestra existencia en esta ciudad tan grande pero a la vez, tan chiquita.

Espero que pases una linda nochebuena y mejor navidad.

Ojo! Recuerde que el fresco la engripa... asi que si anda correteando por ahí, use aunque más no sea, una chalinita o una mañanita, según la hora y las posibilidades.

Cuídese y mucha felicidad y alegría para usted.

Huevo dijo...

Para todos: ¡Felicidades!!!