domingo, septiembre 19, 2004

Secuestro Express

Estuve secuestrada tres días por una extraña mujer de aspecto nórdico y porte de modelo, que sin embargo no es ninguna de las dos cosas. Fuimos juntas a todas partes, ella no me dejaba alejarme, pero yo tampoco podía abandonarla, la llevaba conmigo por las dudas, por si en algun momento podía, por si tenía un ratito. Sus palabras me acompañaron todas esas noches hasta el umbral de los sueños y es muy probable que también se inmiscuyeran en ellos. Por las mañanas la encontraba cerca de mi almohada, expectante, con los ojos muy abiertos. Es decir que salvo lo muy obligatorio, estos días no he hecho casi nada, aparte de leer a la mujer rubia, Siri Hustved, en "Todo cuanto amé". Ningún otro libro logró estrujarme tanto el corazón y luego devolverme entera. No es fácil aceptar la evidencia con que la novela nos enfrenta: que jamás de los jamases sabremos quiénes son del todo los que nos rodean.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Queridiña:Me alegro que hayas estado secuestrada por alguien que te hizo pasar tan buenos ratos y me apunto nombre y título para leerlo en cuanto pueda.
Te quiero. Muralla.
http://muralla.blogs.com/la_muralla

Anónimo dijo...

Vaya, pues yo había leído críticas contrarias. De hecho, no sabía que la mujer de Auster fuese también escritora... siempre a la sombra, aún en estos tiempos...
Pues tendré que echarle un ojo por mí misma...
Muchos besos

mad
http://sociedad_pajaril_la_aurora.blogs.com/

manuel_h dijo...

Lo apunto yo también, a ver si tengo suerte y me envuelve como a ti.
besos